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Un ratón sorprendente desafía la altura en los Andes a casi 7.000 metros

15 de agosto, 2026 · 3 min de lectura
Un ratón sorprendente desafía la altura en los Andes a casi 7.000 metros

Un nuevo récord en la cumbre del mundo

Los científicos han identificado al ratón orejón andino (Phyllotis vaccarum) como el mamífero que vive a la mayor altitud en el planeta, alcanzando sorprendentes cifras de hasta 6.900 metros. Este pequeño roedor se ha convertido en objeto de estudio, ya que su presencia en las alturas de los Andes desafía las convenciones sobre la fisiología de los mamíferos.

Las condiciones a esa altitud son extremas: temperaturas bajo cero, escasez de oxígeno y un entorno hostil que limita la supervivencia de la mayoría de las especies terrestres. Sin embargo, el ratón orejón no solo sobrevive, sino que prospera donde otros no pueden ni siquiera respirar.

Adaptaciones sorprendentes para sobrevivir

La clave para entender cómo el ratón orejón andino logra habitar estas alturas radica en sus increíbles adaptaciones fisiológicas. Estos pequeños mamíferos generan una cantidad significativa de calor corporal gracias a una combinación de músculo eficiente y grasa marrón, lo que les permite mantenerse activos incluso cuando las temperaturas descienden dramáticamente.

A diferencia de otros mamíferos adaptados a grandes alturas —como algunas poblaciones humanas en el Tíbet—, este ratón no necesita modificar su hemoglobina para sobrevivir. En cambio, puede utilizar eficientemente sus mitocondrias para funcionar con niveles bajos de oxígeno. Esta capacidad marca un avance significativo en nuestra comprensión de la biología y sirve como indicativo del potencial adaptativo de los organismos vivos frente a condiciones extremas.

Implicaciones para la ciencia y la medicina

No solo es fascinante aprender cómo este eco-sistema se adapta, sino que también invita a reflexionar sobre sus posibles aplicaciones en campos como la medicina. Comprender el mecanismo mediante el cual el ratón orejón andino maneja su metabolismo podría ofrecer pistas valiosas para tratar enfermedades cardiopulmonares en humanos. Tony von Kossy, un investigador de biología evolutiva, sugiere que estudiar cómo estos animales enfrentan la hipoxia crónica podría ayudar a desarrollar nuevas terapias o intervenciones médicas. Esto es especialmente relevante dado el aumento global de enfermedades respiratorias.

A través de diversas expediciones lideradas por investigadores como Jay Storz y Denise Dearing, ha sido posible documentar y estudiar este intrigante fenómeno. Se realizaron pruebas fisiológicas y análisis genómicos para identificar características avanzadas entre diferentes poblaciones del ratón orejón; descubrimientos reveladores han surgido: