Coche Eléctrico

Los coches y su precio: ¿más caros que hace 50 años en comparación con nuestros salarios?

14 de septiembre, 2026 · 4 min de lectura
Los coches y su precio: ¿más caros que hace 50 años en comparación con nuestros salarios?

¿Realmente han subido tanto los precios de los coches?

A menudo nos preguntamos si, a medida que avanzan los años, los coches se vuelven más caros o si simplemente nuestros salarios no han crecido al mismo ritmo. Al observar los concesionarios, es difícil no notar que el coste de un coche nuevo parece estar siempre en aumento. Pero, ¿es realmente una cuestión de precios absolutos o de poder adquisitivo? Esta cuestión nos lleva a analizar datos del pasado para ver cómo se sitúa nuestra realidad actual.

Un vistazo a la historia: coches y salarios en 1975

En 1975, un ciudadano español con un salario mínimo ganaba aproximadamente 8.400 pesetas mensuales, lo que se traduce en unas 117.600 pesetas anuales. Ese mismo año, el icónico Citroën 2CV-6 tenía un precio de alrededor de 123.088 pesetas. ¿Qué implica esto? Que, solo para comprar ese vehículo básico y poco seguro, una persona debía destinar casi quince pagas completas. Si analizamos este contexto, podemos ver cómo el acceso a la propiedad de un coche era un reto considerable.

Por otro lado, si realizamos una comparación con tiempos más recientes, encontramos que actualmente el modelo más accesible en el mercado podría ser el Dacia Sandero, cuyo precio ronda los 15.000 euros. Por tanto, aunque la cifra puede parecer alta al principio, recordemos que ahora el salario mínimo está ligeramente por encima de los 17.000 euros anuales y necesita menos tiempo para ahorrar comparado con el Citroën de antaño.

La complejidad de los nuevos modelos

No basta con observar únicamente el costo de adquisición; también debemos considerar lo que hemos ganado en términos de seguridad y tecnología a lo largo de estos años. Los vehículos modernos vienen equipados con funciones que eran impensables hace décadas: estándar como cámaras traseras o sistemas avanzados de frenado automático. Estos avances son resultado directo de normativas europeas dirigidas a aumentar las medidas de seguridad en carretera.

Sin embargo, esa mayor complejidad no es gratuita. La presión por desarrollar vehículos eléctricos también ha llevado a las marcas a incrementar sus costes operativos y de producción; la multa por no adaptarse puede llegar a ser exorbitante para las fabricantes. Este encarecimiento repercute inevitablemente en el precio final al consumidor.

El impacto del acceso al crédito y otras variables

A pesar del aumento generalizado en precios, hay factores que complican aún más nuestra situación económica actual. En sentido financiero –y dependiendo del tipo de contrato– muchas familias recurren al renting o financiación multiopción para adquirir vehículos nuevas. Esta tendencia incrementa el precio medio del coche vendido en España hasta cifras cercanas a los 30.000 euros, aunque técnicamente podrían bastar menos días-dedicación laboral para cubrir esos costes.

Las comparaciones son engañosas si no tenemos en cuenta términos como la inflación y nuestro poder adquisitivo hoy frente a décadas atrás. Mientras que hace cincuenta años muchos jóvenes comenzaban su vida laboral antes de cumplir veinte años, hoy es común verles esperar incluso hasta pasados los veinticinco mientras comparten vivienda con su familia.

Reflexión final: poder adquisitivo y expectativas diferentes

Llevar esta discusión hacia una conclusión clara es complicado: aunque aparentemente estamos pagando precios similares por nuestros coches en proporción a nuestros salarios actuales (e incluso hemos perdido parte del poder adquisitivo durante el camino), eso no ha hecho más fácil la posibilidad real de adquirir uno.

A medida que se dilatan las etapas formativas y aumentan las dificultades económicas previas (como acceder hoy a una vivienda), parece haber un interés creciente por parte del mercado automovilístico por mantener precios elevados que compensen costes ocultos asociados al futuro eléctrico e incrementalmente tecnológico.