Las multas a streamers en España: una lucha contra la publicidad encubierta
La nueva era de la vigilancia en redes sociales
La publicidad encubierta se ha vuelto un tema candente en el mundo de las redes sociales. Si bien siempre ha existido, su explosión en los últimos años ha sorprendido tanto a usuarios como a reguladores. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha decidido tomar cartas en el asunto, contratando a una empresa para rastrear estas prácticas. Y los primeros resultados ya están aquí: Ibai Llanos, Jordi Wild y Nachter han sido multados por incumplimientos normativos.
El fenómeno de la publicidad encubierta no es nuevo en el entorno digital.
Las sanciones impuestas
Las multas impuestas por la CNMC suman un total de 2.877,91 euros, que puede parecer poco para quienes generan ingresos multimillonarios, pero este hecho marca un precedente importante. En concreto, Ibai Llanos fue multado con 710 euros por no identificar correctamente una marca durante uno de sus eventos populares. Aunque la cifra se reduce a 568 euros por pronto pago, resalta la necesidad de un etiquetado claro en contenido promocional.
Por su parte, Jordi Wild enfrentó una sanción de 1.543,44 euros -tampoco es mucho en relación a su éxito monetario- por emitir contenido sin las calificaciones adecuadas. Nachter se lleva el galardón a la multa más alta, con 1.779,94 euros (que se queda en 1.067,96 por reconocimiento de responsabilidad), tras haber promocionado medicamentos sin cumplir requerimientos legales obligatorios.
Comparativa con el sector farmacéutico
Para entender mejor estas sanciones, debemos compararlas con lo que ocurre en el ámbito farmacéutico. En marzo de 2025, un laboratorio recibió una multa de 90.001 euros por no incluir el precio de un medicamento en una comunicación destinada solo a profesionales del sector médico. Esto pone en perspectiva cuánto puede ser penalizado un influencer frente a empresas que ignoran las estrategias apropiadas para publicitar sus productos hacia aquellos que realmente pueden ser perjudicados.
Nachter ha pagado más de ochenta veces menos que esas empresas farmacéuticas al promocionar medicamentos directamente al público general sin pasar por intermediarios profesionales. Este desbalance plantea preguntas sobre si las multas actuales son realmente efectivas o si se vuelven insignificantes ante los grandes ingresos que estos creadores generan.
Cambio en la regulación y nuevas estrategias
A partir del pasado julio, la CNMC ha estado formalizando contratos con diversas agencias para monitorear y rastrear irregularidades publicitarias dentro del contenido creado por influencers y streamers relevantes. Este cambio implica que ahora habrá un enfoque sistemático y continuo hacia prácticas publicitarias no identificadas dentro de plataformas como Instagram y YouTube.
No es solo cuestión de castigar; también implica educar tanto a creadores como a espectadores sobre la importancia de identificar cuándo un contenido es pago y cuándo es orgánico. Esto ayudará a crear un espacio digital más transparente y confiable para todos.
El futuro de las multas: ¿serán suficientes?
A pesar de que las primeras multas parecen ser simbólicas comparadas con los amplios ingresos generados por estos influencers, no podemos pasar por alto su importancia como primer paso hacia una regulación más estricta que podría venir en el futuro. Las multas graves tienen el potencial de alcanzar hasta el 5% del volumen anual facturado por las empresas implicadas y podrían ascender hasta los 750.000 euros.
Los ingresos anuales generados por eventos como ‘La Velada’ organizada por Ibai Llanos son exorbitantes: alrededor de ocho millones de euros solo en su última edición. Por eso muchos analistas creen que sólo cuando las sanciones sean considerablemente mayores empezarán a tener un impacto real sobre cómo se comportan estos creadores respecto a las normas publicitarias.