El Porsche de John Ternus: lujo y velocidad para un CEO atípico
Un Porsche único en el garaje de Apple
¿Sabías que solo hay 77 unidades del Porsche 935 en el mundo? Este modelo es un verdadero tesoro automovilístico, y es nada menos que lo que conduce John Ternus, el nuevo CEO de Apple. Este no es un Porsche cualquiera; fue presentado en 2019 y está diseñado para ofrecer una experiencia extrema de velocidad y rendimiento. Con un motor trasero de seis cilindros biturbo, ofrece unos impresionantes 700 CV. Su precio, aún sin contar impuestos, ronda los 701.948 euros. Sin duda, es un derroche que pocos se pueden permitir.
La historia oculta de Steve Jobs y su Porsche 911
Curiosamente, el legado automovilístico en Apple no siempre fue sinónimo de ostentación. Steve Jobs, por ejemplo, era conocido por su enfoque austero a pesar de su riqueza. En una anécdota famosa, se cuenta que Jobs decidió esconder su Porsche 911 cuando estaba buscando inversores para NeXT, la empresa que fundó tras su salida de Apple en los años 80. Hacía esto para no dar la impresión de tener demasiado dinero. Esta decisión parece surrealista hoy en día, pero refleja la mente astuta del cofundador de Apple: quería que los donantes vieran una empresa con potencial sin distracciones superficiales.
La historia se hace más interesante al considerar cómo esta mentalidad ha cambiado con Ternus. Mientras Jobs ocultaba sus lujosos coches para proyectar humildad, Ternus abraza la velocidad y competencia al volante del Porsche más exclusivo de todos los tiempos.
Porsche: entre lujo y rendimiento
Porsche ha sido asociada durante décadas con la velocidad, pero también con el estatus social. Millonarios como Bill Gates son conocidos admiradores de esta marca emblemática. Para ellos, un Porsche no es solo un coche; es un símbolo de éxito. Sin embargo, no todos los modelos son iguales. Mientras algunos optan por versiones más accesibles como el Cayenne o el Macan, otros se lanzan hacia las ediciones limitadas como la que posee Ternus.
La exclusividad del Porsche 935 tiene implicaciones interesantes para coleccionistas y amantes del motor. Dado que solo hay unas pocas unidades disponibles en el mercado actual —y cada una está destinada a aumentar su valor con el tiempo— este vehículo no solo representa pasión por las carreras sino también una inversión sólida para su propietario.
A pesar del lujo asociado a este automóvil, hay un matiz importante a considerar: el coche no está homologado para circular por ciudad debido a sus especificaciones únicas. Esto significa que Ternus solo puede disfrutarlo en pistas racing como Laguna Seca donde puede mostrar todo su potencial deportivo.
Un legado continuo entre dos líderes
Interesantemente, la relación entre Apple y Porsche va más allá del gusto personal de sus CEOs por estos automóviles deportivos. Desde los años 80 ya había una conexión simbólica; mientras Jobs escondía un Porsche detrás de su oficina, se inscribió en Le Mans un 935 K3 con colores representativos de Apple —una fusión perfecta entre tecnología y velocidad en aquel entonces.
Más recientemente, para celebrar los hitos históricos tanto de Apple como de Porsche Motorsport —uno con medio siglo de historia y otro con siete décadas— regresa este diseño vintage al circuito californiano mostrando que ambas marcas comparten raíces creativas profundas aunque sus caminos han tomado direcciones diferentes.
Conclusión: dos visiones sobre la abundancia
No podemos evitar preguntarnos cuál es la mejor forma de manifestar éxito: esconderse detrás del lujo o abrazarlo abiertamente como lo hace Ternus. La decisión personal depende del mensaje que uno quiera transmitir al mundo y a quienes rodea cada día. ¿Prefieres ser visto como alguien discreto o te parece natural disfrutar de lo mejor que la vida puede ofrecer? Al final del día, tanto Jobs como Ternus han dejado huella en nuestras vidas mediante innovaciones en tecnología; lo demás podría ser simplemente cuestión de estilo personal.