El curioso regalo de Pontiac a Burt Reynolds que se detuvo por un CEO
¿Quién no ha soñado con recibir un coche de lujo gratis cada año?
Imagina despertar cada comienzo de año y encontrar en tu patio un flamante automóvil, uno que ni siquiera tuviste que comprar. Este fue el regalo inesperado que recibió el famoso actor Burt Reynolds tras el éxito monumental de la película ‘Los Caraduras’ (Smokey and the Bandit). Sin embargo, lo que comenzó como un sueño se transformó en una lección sobre cómo los cambios en las jerarquías corporativas pueden alterar radicalmente las promesas.
Un regalo inesperado gracias al cine
Cuando la comedia ‘Los Caraduras’ llegó a los cines en 1977, nadie esperaba que se convirtiera en un fenómeno cultural. La historia gira en torno a Bo ‘Bandit’ Darville, interpretado por Burt Reynolds, quien acepta un desafío para transportar cerveza ilegalmente a través de Georgia. A pesar de sus modestos orígenes —un presupuesto reducido y un guion que originalmente no convencía a muchos— la película recaudó más de 126 millones de dólares solo en Estados Unidos, convirtiéndose en la segunda más taquillera del año, solo detrás de ‘La guerra de las galaxias’. Este inesperado éxito catapultó tanto la carrera de Reynolds como el reconocimiento del Pontiac Trans Am, que se convirtió en eje central del film.
La visión del director Hal Needham llevó a Pontiac a ofrecer cuatro unidades del vehículo para el rodaje sin costo alguno. Lo que empezó como una mera asociación comercial resultó ser una campaña publicitaria inmejorable. Las ventas del Trans Am se dispararon: la marca reportó 25,000 unidades vendidas solo en 1978. ¡Eso es un incremento increíble considerando que Pontiac no gastó ni un dólar extra en publicidad!
El trato entre amigos y su inesperada cancelación
Agradecido por el tremendo impacto positivo en las ventas, Alex Mair, presidente de Pontiac, decidió hacer algo especial por Reynolds. Así nació la famosa promesa de regalarle un Pontiac Trans Am nuevo cada año. Durante cinco años, esto se convirtió en una realidad. Burt era bastante generoso: regalaba muchos de los coches a su familia y amigos; pero al sexto año ocurrió algo inesperado.
Al recibir su nuevo Trans Am faltando a la cita anual, Burt decidió hacer una llamada a Pontiac pensando que podría tratarse de un error logístico. La respuesta fue desalentadora: «Ese era el presidente anterior. A él le gustaban tus películas. Yo soy el nuevo. A mí no me gustan tus películas». De repente, lo que había sido una relación amistosa cambió drásticamente debido a la transición dentro de la empresa; Robert C. Stempel asumió el cargo y rápidamente dejó claro que ya no habría más coches para Reynolds.
| Año | Pontiac Trans Am Regalos |
|---|---|
| 1 | Primero regalado a su hermana |
| 2 | Quedó para su hermanastro |
| 3 | No recuerda qué pasó |
| 4 | Subastado por $450,000 |
Burt continuaría su carrera como uno de los grandes íconos del cine estadounidense y tras su fallecimiento en 2018 aún queda el legado del Trans Am negro y dorado; hoy sigue siendo objeto de culto entre coleccionistas.